70-00
Esos tipos no son tipos que valgan una bala. No me preguntes por qué, pero son gente a la que sencillamente no podés ponerle un tiro y ya. Hay que matarlos con ceremonia, hay que liquidarlos con protocolo. Los que mueren como perro somos nosotros, pero ellos no; porque ellos ya son importantes. Bueno, en realidad ellos también son Compañeros, pero tenés que pensar que ya llevan años de carrera en esto. Por lo menos dentro de tanta Justicia e Igualdad entre nosotros, qué se yo, supongo que su premio debe ser morirse con un poco de dignidad.
Igualmente me parece irónico todo esto, del protocolo digo. Porque vos te despertás todos los días y de lo último que tenés ganas, aunque solamente salgas a comprar el pan, aunque nada más estés tomando unos par de mates el domingo, mirando el diario o caminando por Avenida de Mayo es de morirte. Si vos te pensás en una de esas que ya te llegó la hora, vas a ponerte loco, vas a tratar de zafarte. Yo creo que nunca aceptaría que me tiene que tocar. Y ellos; es distinto. Ellos vos los ves que tienen como una serie de reglas, que claro; no es que las hayan anotado ni nada. Pero es como con las minas ¿viste? Vos sabés qué corresponde y qué no. Y ellos te lo hacen notar, porque lo que es a mí; a mí nunca se me hubiera ocurrido. Si no te digo, está mal. Esta es gente que vos tenés que matar diferente; porque vos podés ser el que les ponga el tiro si te mandan, pero vos no sos el autor intelectual. Es muy distinto. Yo te digo, esto no puede ser, es un escándalo.
Mirá toda la sangre que hay, lo mejor que podemos hacer es callarnos y seguir limpiando, ¿si no te digo que esto es una cagada enorme? Cuando hacés mierda a uno de estos, tenés que tener espalda. Es como que ven quién la tiene más larga, porque bajan a uno, y lo bajan a lo grande, entonces es como los perros cuando mean en los árboles y te marcan el territorio. Ellos también. Como gritar en el truco cuando no tenés nada, y gritar después cuando tenés todo. Es así. Ellos ponen las cartas en la mesa y así no se entran a los corchazos de una. Es difícil de explicar, pero por eso se entienden allá arriba. Nosotros tenemos que trabajar. Obedecer. Lealtad.
Decime una cosa, ¿cómo se te ocurrió? ¿qué me dijiste que era este tipo?
-Inspector del Sindicato.
Te acabás de meter en un quilombo pibe. Porque esta no te la van a bancar. Yo ya sé que te vino a hablar mal, que prepoteó, que apuró. Pero aunque sea uno de ellos, somos todos unos de los nuestros. Es como en los setenta, ¿me explico? Es todo muy parecido porque mientras nos digan que está todo mal, está todo mal, pero en realidad somos todos Compañeros, no importa si él se para en la vereda de enfrente. No es como con otros giles que siempre son enemigos. Esto es como estar peleado con la jermu, que no la podés dejar que se vaya de una, todavía tenés que tener vos el control de la situación, tenés que tenerla cerca. Sos el dorima.
Vámonos pibe, ya terminamos acá. Desaparezcamos y dejame decirte algo. Borrate, andate. Ya te jugaste demasiado. Si durás una semana te están dando ventaja, yo sé lo que te digo. Subite al coche, dale. Vámonos. Vos no entendés, esto se trata de hacer el trabajo, de llegar a la casa y comer, de llevar la plata y de hacerse un lugarcito de a poco. El lugar te lo hacen los amigos, si acá siempre alguien es amigo de alguien. Pero no los enemigos, y para hacerte amigos tenés que sobrevivir. Contame, además de esto ¿qué más sabés hacer? Porque ahora vas a tener que laburar flaco. Mirá, yo te digo todo esto pero la verdad el bardo que hiciste no me gusta nada. Se va a levantar polvareda, y a mí no me gustaría quedar pegado en todo tu quilombo. Por ejemplo ese auto de ahí, que nos está siguiendo… ¿qué onda con eso? Quedate mosca que vamos a fijarnos qué quiere ese de ahí atrás. Miralo bien… ¿no es Molina? Ya me creí que nos iban a mandar a limpiar, pero Molina es amigo. Pero mejor manejo hasta allá, ya casi llegamos y vamos a poder hablar más tranquilos. Pero… ¿Qué son esos autos? ¡La puta madre! ¡Nos acaban de cruzar dos autos! ¡Nos están metiendo en un agujero! ¿Tenés el fierro? Quedate acá… capaz que se quedan en el molde cuando lo ven a Molina. Pero… ¿Qué es eso? Del auto de Molina se bajan tres monos… estamos quedando en fuego cruzado. Agachate ¡Agachate flaco! ¿Qué carajo? Vienen para acá. Puta madre. Yo no me voy a dejar hacer mierda… yo acá me bajo y me planto, yo me muero peleando.
Igualmente me parece irónico todo esto, del protocolo digo. Porque vos te despertás todos los días y de lo último que tenés ganas, aunque solamente salgas a comprar el pan, aunque nada más estés tomando unos par de mates el domingo, mirando el diario o caminando por Avenida de Mayo es de morirte. Si vos te pensás en una de esas que ya te llegó la hora, vas a ponerte loco, vas a tratar de zafarte. Yo creo que nunca aceptaría que me tiene que tocar. Y ellos; es distinto. Ellos vos los ves que tienen como una serie de reglas, que claro; no es que las hayan anotado ni nada. Pero es como con las minas ¿viste? Vos sabés qué corresponde y qué no. Y ellos te lo hacen notar, porque lo que es a mí; a mí nunca se me hubiera ocurrido. Si no te digo, está mal. Esta es gente que vos tenés que matar diferente; porque vos podés ser el que les ponga el tiro si te mandan, pero vos no sos el autor intelectual. Es muy distinto. Yo te digo, esto no puede ser, es un escándalo.
Mirá toda la sangre que hay, lo mejor que podemos hacer es callarnos y seguir limpiando, ¿si no te digo que esto es una cagada enorme? Cuando hacés mierda a uno de estos, tenés que tener espalda. Es como que ven quién la tiene más larga, porque bajan a uno, y lo bajan a lo grande, entonces es como los perros cuando mean en los árboles y te marcan el territorio. Ellos también. Como gritar en el truco cuando no tenés nada, y gritar después cuando tenés todo. Es así. Ellos ponen las cartas en la mesa y así no se entran a los corchazos de una. Es difícil de explicar, pero por eso se entienden allá arriba. Nosotros tenemos que trabajar. Obedecer. Lealtad.
Decime una cosa, ¿cómo se te ocurrió? ¿qué me dijiste que era este tipo?
-Inspector del Sindicato.
Te acabás de meter en un quilombo pibe. Porque esta no te la van a bancar. Yo ya sé que te vino a hablar mal, que prepoteó, que apuró. Pero aunque sea uno de ellos, somos todos unos de los nuestros. Es como en los setenta, ¿me explico? Es todo muy parecido porque mientras nos digan que está todo mal, está todo mal, pero en realidad somos todos Compañeros, no importa si él se para en la vereda de enfrente. No es como con otros giles que siempre son enemigos. Esto es como estar peleado con la jermu, que no la podés dejar que se vaya de una, todavía tenés que tener vos el control de la situación, tenés que tenerla cerca. Sos el dorima.
Vámonos pibe, ya terminamos acá. Desaparezcamos y dejame decirte algo. Borrate, andate. Ya te jugaste demasiado. Si durás una semana te están dando ventaja, yo sé lo que te digo. Subite al coche, dale. Vámonos. Vos no entendés, esto se trata de hacer el trabajo, de llegar a la casa y comer, de llevar la plata y de hacerse un lugarcito de a poco. El lugar te lo hacen los amigos, si acá siempre alguien es amigo de alguien. Pero no los enemigos, y para hacerte amigos tenés que sobrevivir. Contame, además de esto ¿qué más sabés hacer? Porque ahora vas a tener que laburar flaco. Mirá, yo te digo todo esto pero la verdad el bardo que hiciste no me gusta nada. Se va a levantar polvareda, y a mí no me gustaría quedar pegado en todo tu quilombo. Por ejemplo ese auto de ahí, que nos está siguiendo… ¿qué onda con eso? Quedate mosca que vamos a fijarnos qué quiere ese de ahí atrás. Miralo bien… ¿no es Molina? Ya me creí que nos iban a mandar a limpiar, pero Molina es amigo. Pero mejor manejo hasta allá, ya casi llegamos y vamos a poder hablar más tranquilos. Pero… ¿Qué son esos autos? ¡La puta madre! ¡Nos acaban de cruzar dos autos! ¡Nos están metiendo en un agujero! ¿Tenés el fierro? Quedate acá… capaz que se quedan en el molde cuando lo ven a Molina. Pero… ¿Qué es eso? Del auto de Molina se bajan tres monos… estamos quedando en fuego cruzado. Agachate ¡Agachate flaco! ¿Qué carajo? Vienen para acá. Puta madre. Yo no me voy a dejar hacer mierda… yo acá me bajo y me planto, yo me muero peleando.