Friday, August 29, 2008

Olas blandas

Como un gato negro
entre los enrejados
huyendo de una invasión extraterrestre
te busco para no encontrarme,
y para no encontrarte
te tengo todo el miedo que me tendría,
leve como sólo es el anhelo
corriendo Montañeses arriba
entre los fragmentos de cristales
en una esquina
de la que no se quiere acordar Cervantes.

Cayo Julio,
entre tus frágiles dedos
la tenue cortina del tiempo se fractura
como un espejo de agua
en un millón de olas blandas.
Cayo Julio
brindando otra legra sagrada,
una matemática quimérica
tan vana como petrificar al viento,
cuantifica falencias
como una esfera
de la que brotan nuestras verdades a medias.
Nos une la distancia
que me separa de todos los cuerpos:
al fin y al cabo
de pie frente al espejo
mientras se refleja Jericó
cuando te mires a los ojos
nada de lo que oigas
va a ser mentira.

Te juro...
perdí la cabeza.

Duncan

Toda esta sangre en las manos
y vago,
como un recuerdo tomado de lo ajeno
el presentimiento.
Vaga la culpa, vaga siquiera la duda
porque de algún modo el que fue
no fui yo y fue algún otro.

Toda esta sangre y yo de pie
parado al lado de un crimen ajeno
ocurrido a través de mis manos.
Todo el desorden, la cara retorcida de horror
y el viejo más lleno de sangre
que el Duncan Shakespeareano.

Caos y culpas ajenas,
caos y catalizador de culpas ajenas
frente al acto último ya consumado
con la mente en blanco
vacua de recuerdos
vestido de incógnito
frente a los rostros familiares
que por suerte me miranindiferentes
desconocedores
olvidados.
Ellos no son ellos porque yo ya no lo soy.
No me reconocen
si es que acaso soy fantasma.
Rígidos en la última vértebra
mirando mi propia obra
me dejan ir estupefactos
mesándose,
arrancándose con las uñas
los cabellos
atinando poco a detenerme.

Se abalanzan y apiñan
sobre aquél que yace en el suelo.
Veo: antes mi cuerpo, ahora mi resto.
Tomé una vida y ahora entiendo
que me he vuelto aquel
a quien di muerte.

Thursday, August 21, 2008

Caos y tristeza, y la proliferación de una primavera monumental

Nada
de colores, nada
de sabores, de tacto,
nada de Dalí.
Nada
de Velázquez,
de Mondrian.
Nada de Chagall,
nada del Abad Pedro,
nada de Astor Piazzolla,
de DaVinci,
de Hegel.
Nada,
ni un poco
de Marx.
Nada de sobra,
nada que decir,
nada para tener ganas
de morir.
Nada por lo que
ser colgado.
Nada en lo que no pensar.
Nada de Garibaldi,
lamentablemente,
nada
ni de Stravinsky,
juventud aliviada.
Nada que comer,
ni que vestir.
Nada
todo el tiempo
salvo el cielo
bajo los pies
y la tierra
en el cabello.

Tuesday, August 19, 2008

Viaje especular

La ciudad, amor imposible. Entonces he aquí un poco de mí yuxtapuesto. Imposible no pensar como en un cuadro de Malevich cuando gracias a Dios, uno deja que lo guíen varias cuadras por la calle equivocada (literalmente). Yo siempre lo dije: Ástor es mi Virgilio. Esta vez no hubo Ástor, claro. Tal vez Asenath Waite, como para no abandonar la inicial. Bienvenidos al espiral.

Belleza sofocada,
un mar de leche agria tirando hacia sí mismo
con rumor de arrullo calmo.

Las preguntas de siempre
porqando las preguntas de siempre,
39,
(Aráoz, Malabia)
"¿Quién sos?" Libertad
hasta la esquina de siempre
de pie en la vereda de enfrente.

Contando hormigas,
quemando leche empedrada
de calle que reboza ciudad alfombrada.
Gallo,
de alfombra que estalla en la belleza de siempre.

Perdidos en el vientre
del nudo eterno de sierpes
que se tejen a sí mismas
hasta sublimar
liquidificar
el silencio...

Sobra imbuirte en palabras
hasta Güemes traducirte
codificarte en momentos,
codificarte en
Borges,
belleza sofocada
intriga parca;
arrullo calmo 152,
10, 55, 141:
serafines de la hemiesfera.

Podría ir a donde siempre,
no ir a donde siempre
pero estaría
siempre
esperando algo.

Thursday, August 14, 2008

La falsedad de las palabras

No sont pas des mots...

Tallo de mi creación,
la fruta más mansa
de este harto robledal:
tenemos los oídos
puestos al despliegue
de aquél acorde patético
que nos envolverá.

Pido la palabra
don creador de Thot,
y correr como Nilo
aquí delante de mi nadie
hecha néctares y ambrosía
para que coma mi mente:
así te he convertido.

Será después de la derrota
y entonces voy a abrir ventanas.
Yo no existo, quiero flotar desoído
ignorado
como cada ola
que es pulso vano del mar eterno.
Será suave tu césped verde
y las salidas no serán entradas.
El tiempo será todo devenir en consecuencias
delgadas
pecando de tardío,
queriendo decidido ser atemporal.

Voy a dotar con mis manos
tu rostro hueco de ojos
como quien quisiera insuflar
en el esquivo pecho
la vida, un alma áurea
y recibir más no fuere una seca mirada
recibir más no fuere
sentado expectante
un esbozo de nada
áurea alma robada
de criatura gigante
amenazando al creador.

Será espiral de mi derrota
y entonces voy a desgranar tus palabras,
no quiero oír, voy a inventar falsas oraciones.
Apócrifo
cada diente que se te escapa
de entre la cara fruto de mi labranza.

Te dí la vista
y te creé con sólo hablarte.
Quisiera saber qué decir
encontrar otra palabra justa
que tenga el poder
de convertirte en cautivo recuerdo.
Es incómodo este asiento
donde aguardo a tomar coraje
para cometer decidido
el tamaño pecado
de destruir el mundo
y todo esto por pensar
en guardar a mi disposición
tu preciada libertad.

Saturday, August 09, 2008

La última barrera

Dedicado a todos los seres humanos (no pude evitar la broma, perdón). Dedicado a los que día a día me ayudan a que ese biombo se tambalee y quiera caerse. Familia, amigos y Russell Crowe...

Vamos a mirar
a través de los paños transfigurados
las sombras que se distorsionan
y que se degeneran constantes
a nuestros ojos
cada uno en su biombo.

Asistamos pues
vamos a correr sin dudarlo
en nuestras celdas semitransparentes
al génesis de dioses
que levantan el cierre
de esta carpa negra.

Pisemos los prados sin mojarnos los pies
las estepas sin secarlos.
Que el millón de climas no nos abrasen
ni nos mojen o nos sequen o siquiera acaricien.
Miremos las sombras de ojos vanos
que ni huella en el suelo del mundo dejamos
casi encerrados, casi encerrados
hasta que le robemos el carro al demiurgo.

Huyamos de nos, tratemos de alcanzarnos
en un mundo imaginario
donde el agobio del encierro ya no exista
ni existamos nosotros sin ser otros que aquellos
que no sabemos que existen
hasta que son nuestra alma
nuestro idioma
y la verdadera luz blanca que iluminará nuestros ojos
novicios al brillo y a la verdad de haber derribado
hasta la penúltima barrera.

Wednesday, August 06, 2008

Beatrice

07/08/08
4:14 a.m.

Las puertas de la verdad se cierran tan rápido
que una vez que la dejamos salir rara vez,
si alguna, podemos traerla de vuelta a su hogar.

Corren ahí fuera mis miles de frases;
que son dichos buscando muros blandos
contra los cuales estrellarse para empezar
otra vez...
y eternamente...
a rodar.

Y las levanta Beatriz
que optó por quedarse con todas,
y decidió robarme las más difíciles.
Que optó antes que nada por decirme las propias
pero optó al final por no conducirme.

Beatriz, que no dudó en apuñalarme.
Beatriz, que para no mentirme
todavía no me dice nada,
y así compone contrapuntos tan delicados
mi silencio con el suyo, si se oyeran
resonar tan armoniosos los vacíos
que rara vez,
si alguna,
disuenan.

Silencios palíndromos
o anagramas mudos.
Ausencias firmes
como otro siglo diecisiete
de verdades ocultas
y tal vez pasadas de moda
porque a Beatriz la aturden los motetes.

Beatriz, que no dudó en apuñalarme.
Beatriz, que para no mentirme
juega y no dice nada,
y así no escucha nada
y corre apurada
eternamente...
a ser verdad.

Monday, August 04, 2008

El Antagonista

Y este es otro, que terminé anteayer. A mí personalmente me gusta bastante. Creo que le corregiría un par de cosas pero como todavía no tengo TOOOODA la música para esto, no me dan tantas ganas.
Bien porteño me salió.

Otra vez, querida
los ojos de lechuza
de ateniense reversible,
de Atenea invertida.
Y las miles de auditorías
y cosas consumidas.
Todas llueven,
todas llueven.

Otra vez, mi vida
los ojos y negrura.
Roncesvalles y malmomentos
y yo tan preocupado por el devenir
del siglo XIX.

Otra vez, querida
los ojos de vacío
de Asamblea enardecida;
declaración impositiva.
Charcas, Canning y malmomentos,
no necesito ojos de Ello para ver,
todo es nieve,todo nieve...

Y nunca imaginé aún con tus pies sobre la Tierra
el juego de asentar medidas
para saber cuánto en mí soy yo
y cuánto soy
mi Antagonista.

Me dejo estary tengo un nudo en la garganta;
o un embrollo de líneas
... querida ...
desdibujadas.

Me toca hablar la vida entera para ver
que este mapa
no es tan mapa como es nada.

Agradecer
se pasa rápido este frío
¡Y cuán mas prestos los días
que van cargados de vacío!

Me toca hablar la vida entera sin decir
que este mapa
hace que pesen las palabras.

Y así vi morir a mayo,
y junio todo ironía,
julio engañado y en agonía
y es este agosto antagonista.

Otra vez, querida
la piel enrarecida
de palabras netamente
criminales, de repente
ya en Seaver o un monumento
no necesito de un cerebro para ver
que alguien muere,
soy quien muere...

Ambigrama ("Un Sol gris" vs. "Azul por toda la cara")

Es cierto que llevo un tiempo prudencial sin bloggear, es que tengo mi Fotolog ahí dando vueltas y cómo sea, ese medio me permite un rebaje adolescente, que sería postear sin tener qué postear. Ahora mismo voy a poner una cosita mía que empecé a escribir en septiembre del año pasado y terminé en marzo de este, que me costó mucho y que ya a dios gracias es un tema de la banda. Lleva por título el mismo del post.

Saludos y espero comentarios...

Amanecen días quedos
y se bate un viento denso
que pinta el negro en que se tiñe el cielo.
Negro de un nunca por defecto eterno.

Busco olvido encuentro eterno,
nace a flor del pensamiento,
dejo del día que exilié sonriendo
todo tan lejos, todo frío y muerto.

Mi mañana es hoy, sólo ayer fue ayer.
Es tormenta y presente que nunca es...

Amanece, está lloviendo.
Mi ventana, un mundo entero.
Siempre es domingo y siempre está en silencio
la soledad que me fui construyendo.

Mi mañana es hoy, sólo ayer fue ayer.
Es tormenta y presente que nunca fue.
Mi mañana es hoy y no sé volver.
Soy objeto del fruto que quiero tener.
Fruto vedado aquel ayer...